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Cómo gastar menos con el aire acondicionado

Temperatura recomendada, modos de uso, mantenimiento y trucos para que el aire acondicionado enfríe igual y gaste bastante menos, con el ahorro de cada cambio.

Por David Salcedo ·

El aire acondicionado es, en muchos hogares del centro y el sur de España, lo que más dispara la factura de verano. La buena noticia es que su consumo depende mucho de cómo se usa. Con los mismos aparatos y la misma sensación de confort, es posible gastar bastante menos. Estas son las medidas que más se notan, ordenadas de mayor a menor efecto.

1. Sube el termostato uno o dos grados

Cuanto mayor es la diferencia entre la temperatura exterior y la que pides dentro, más tiempo y a más potencia trabaja el compresor. Como regla práctica, cada grado que bajas aumenta el consumo en torno a un 8 %.

Pasar de 23 a 26 °C reduce el consumo en torno a un 20 %. En un salón que gasta 90 € por temporada, son unos 18 € menos sin hacer nada más. El cuerpo se acostumbra en uno o dos días, sobre todo si entras de la calle: la sensación de alivio no la da la temperatura absoluta, sino el contraste y la baja humedad.

2. Mueve el aire

Un ventilador de techo o de pie consume entre 30 y 70 W, frente a los 800-1.200 W de un split. El aire en movimiento aumenta la evaporación del sudor y da una sensación de unos 2 o 3 °C menos. Combinado con el aire acondicionado, permite subir el termostato sin perder confort. En noches no demasiado calurosas, el ventilador solo puede ser suficiente.

3. Impide que entre el calor

Sacar calor de casa cuesta energía; evitar que entre, casi nada.

  • Baja persianas y toldos antes de que dé el sol en cada fachada: por la mañana en las del este, por la tarde en las del oeste. Una ventana soleada sin protección puede meter en la habitación tanto calor como el que saca un split pequeño.
  • Protege por fuera mejor que por dentro. Un toldo o una persiana exterior frena el calor antes de que atraviese el cristal; una cortina interior lo frena cuando ya está dentro.
  • Ventila de noche y por la mañana temprano, cuando fuera hace más fresco que dentro, y cierra ventanas en cuanto la temperatura exterior sube.
  • Apaga lo que calienta: horno, secadora y bombillas halógenas en las horas de calor.

4. Usa el aparato de forma inteligente

Climatiza solo donde estás. Cierra las puertas de la habitación que enfrías. Intentar enfriar toda una vivienda con un único split del salón hace que trabaje siempre al máximo.

No lo apagues y enciendas constantemente. En los equipos inverter, mantener la temperatura consume menos que enfriar desde cero. Si sales un par de horas, es mejor subir el termostato a 28 °C que apagarlo. Si sales todo el día, apágalo o prográmalo para que arranque media hora antes de volver.

Aprovecha el temporizador por la noche. Programa el apagado una o dos horas después de acostarte o usa el modo nocturno, que sube la temperatura poco a poco.

Aprovecha las horas baratas. Con PVPC o tarifa por tramos, enfriar la casa por la mañana o a mediodía del fin de semana sale más barato que hacerlo de 18 a 22 h en laborables. Tienes los horarios en la guía de horas valle, llano y punta.

5. Cuida el equipo

  • Filtros limpios cada dos o tres semanas en temporada.
  • Unidad exterior despejada y, si es posible, a la sombra. Si está al sol de la tarde o encajonada, le cuesta más disipar el calor y rinde peor.
  • Revisión profesional cada uno o dos años para comprobar la carga de gas y limpiar la batería interior. Un equipo con poco refrigerante enfría menos y gasta más.

Cuánto puedes ahorrar: ejemplo

Un piso en Sevilla con un split de 3.000 frigorías en el salón (EER 3,2), encendido 8 horas al día durante 100 días, con la luz a 0,15 €/kWh. Según la calculadora del aire acondicionado, a plena carga gasta unos 872 kWh y 131 € por temporada. Aplicando las medidas:

  • Subir de 23 a 26 °C: −20 %, unos 26 €.
  • Persianas bajadas y ventilador que permite usarlo 6 horas en lugar de 8: −25 % sobre lo que queda, unos 26 €.
  • Filtros limpios: −5 %, unos 4 €.

El gasto de la temporada bajaría a unos 75 €, un ahorro de más del 40 % con el mismo aparato. El resultado exacto dependerá de tu vivienda, pero la combinación de temperatura y protección solar casi siempre es la que más aporta.

Si vas a comprar un aire acondicionado

  • Elige la potencia adecuada: entre 100 y 150 frigorías por metro cuadrado según la orientación. Ni más ni menos.
  • Compara el SEER de la etiqueta energética. Un SEER de 7 frente a uno de 5 supone gastar casi un 30 % menos por el mismo frío. La guía sobre la etiqueta energética explica cómo leerla.
  • Busca que sea inverter y con bomba de calor: te servirá también como calefacción eficiente en invierno.
  • Revisa tu potencia contratada con la calculadora de potencia si vas a instalar varios equipos.
  • Si tienes placas solares o piensas ponerlas, el aire acondicionado es uno de los consumos que mejor coinciden con la producción solar. Puedes incluirlo en tu consumo anual en la calculadora de placas solares necesarias.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la temperatura ideal para el aire acondicionado?

Entre 25 y 27 °C. Es la franja que recomiendan el IDAE y el Reglamento de Instalaciones Térmicas para verano. Con un ventilador que mueva el aire y la humedad baja, se siente fresco. Cada grado por debajo aumenta el consumo en torno a un 8 %.

¿Es mejor el modo automático o fijar la velocidad del ventilador?

En la mayoría de equipos inverter, el modo automático es el más eficiente, porque ajusta la velocidad del ventilador y del compresor según la diferencia con la temperatura deseada. Las velocidades altas fijas hacen ruido y no siempre enfrían antes.

¿El modo deshumidificar gasta menos?

Sí, porque el compresor trabaja a baja potencia. Es útil en días húmedos y templados, cuando el problema es el bochorno más que el calor. En días de mucho calor, no basta para mantener una temperatura agradable.

¿Cada cuánto hay que limpiar los filtros?

Cada dos o tres semanas en plena temporada, o una vez al mes si el uso es moderado. Se sacan, se aspiran o se lavan con agua tibia y se dejan secar antes de volver a colocarlos. Unos filtros sucios pueden aumentar el consumo un 5-15 %.

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